jueves, 19 de junio de 2014

20 Junio 1819





Arriba al puerto de Liverpool (Reino Unido), tras 25 días de navegación, el buque "Savannah", primer barco de vapor con ruedas de paletas que cruza el Océano Atlántico. El buque ha partido de Savannah (Georgia, EE.UU.) el 24 del mes pasado. Las calderas de vapor sólo pueden funcionar durante dos horas seguidas, y luego tienen que descansar, por lo que la nave cuenta, además, con completo conjunto de velas.







LA FIESTA DEL CORPUS CHRISTI NACIÓ POR LA RISA DE UNA MUJER?


La Fiesta del Corpus es una de las principales celebraciones de la liturgia católica.
Su origen y desarrollo -en el que se entreveran tradiciones cristianas con otras paganas o de origen incierto- supuso una contestación a las dudas y disputas surgidas de forma crónica, desde los orígenes del cristianismo, acerca de la ceremonia eucarística y el llamado misterio de la Transubstanciación.

Aunque la implantación de la festividad es tardía, quizá pueda atribuirse el origen del culto al Corpus Christi a una carcajada: la que se le escapó a una mujer en el momento en que Gregorio Magno, que fue papa en el siglo VI, consagraba en el altar.
Verosimilitud del misterio eucarístico

La mujer no pudo contener la risa al ver que se denominaba Cuerpo de Cristo al pan que ella misma había horneado por la mañana; el prodigio consiguiente sirvió de escarmiento a la burlona y sancionó a ojos de los presentes, y de aquellos que luego divulgaron este episodio, la verosimilitud del misterio eucarístico.
Numerosos teólogos dudaron desde la Alta Edad Media de la literalidad de la Transubstanciación, la conversión real de la harina amalgamada con agua en el Cuerpo de Jesús, y defendieron que la comunión era, simplemente, una evocación simbólica del ritual iniciado por Cristo durante la Última Cena.

lunes, 5 de noviembre de 2012

El artista que trabajaba con el culo

Joseph Pujol, alias le Pétomane (el pedómano), fue un humorista francés que utilizó el culo como herramienta de trabajo. Desde muy pequeño ya se veía que su futuro estaría vinculado al mundo del espectáculo, era el encargado de amenizar las fiestas cantando y bailando pero un accidente cambió su registro… durante un baño en el mar, cogió aire para sumergirse y sintió cómo las gélidas aguas se introducían por su ano. Asustado, salió rápidamente a la orilla y mientras corría hacia donde se encontraba su madre, se percató de que, ahora, el agua salía. Su madre lo llevó al médico pero éste no le diagnosticó ninguna enfermedad o malformación y le dijo que no debía preocuparse.

 Aquel incidente marcaría su vida… comprobó que, gracias al control abdominal, podía aspirar el agua a través del culo y, posteriormente, expulsarla proyectando un chorro de 4 o 5 metros. Cuando llegó a tener un control absoluto, probó con el aire y consiguió expulsarlo produciendo diferentes notas e incluso reproducir sencillas melodías. Tras el éxito cosechado durante cinco años (1887-1892) en Marsella con su espectáculo “Le Petomane“, dio el salto a París… al Moulin Rouge. Allí actuó durante 3 años, convirtiéndose en el artista mejor pagado de Francia (20.000 francos), con un espectáculo en el que interpretaba melodías, apagaba velas, imitaba sonidos, fumaba cigarrillos y como broche final se metía un tubo que conectaba con una ocarina y reproducía canciones populares. Cuando abandonó el Moulin Rouge, por problemas contractuales, abrió su propio teatro y estuvo actuando hasta la Primera Guerra Mundial.

 Después de su muerte, en 1945, la Escuela de Medicina de París ofreció 25.000 francos para poder inspeccionar el cuerpo de Pujol, pero la familia se negó.

 Hay algunas cosas en la vida que deben ser tratadas con respeto.

lunes, 29 de octubre de 2012

El mártir de Auschwitz

                                                                 Maximiliano Kolbe

 La noche del 30 de julio de 1941, en el último recuento del día, faltaba uno compañero del barracón de Franciszek. Sonaron todas las alarmas, los encerraron a todos y los alemanes comenzaron su búsqueda… Por un lado, nos alegrábamos de que alguien pudiese escapar de aquella condena pero, por otra lado, suponía la muerte de otros. A la mañana siguiente, sin haber conseguido capturar al huido, nos sacaron a los 2.000 recluidos en el barracón y nos tuvieron en posición de firmes durante todo el día bajo el sol abrasador. Por la noche, el coronel de las SS Kark Fritsch volvió a pasar lista para elegir a los 10 prisioneros que, como represalia, serían ajusticiados… Franciszek Gajowniczek estaba entre ellos. Cuando dijeron su nombre, dio un paso al frente y murmuró: Pobre esposa mía; pobres hijos míos. El compañero que tenía al lado, el prisionero nº 16.770 Maximiliano Kolbe, se adelantó y dijo: Coronel, soy un sacerdote católico polaco, estoy ya viejo. Querría ocupar el lugar de este hombre que tiene esposa e hijos. Al coronel no le hizo mucha gracia pero, al fin y al cabo, qué más daba matar a uno u otro. Para que la muerte fuese lenta y agónica, los encerraron para morir de hambre… Bruno Borgowiec, un polaco que fue asignado a prestar servicio en la celda donde fueron encerrados, contó antes de morir en 1947: El hombre encargado de vaciar los cubos de orina siempre los encontraba vacíos. La sed les condujo a beber el contenido. El padre Kolbe nunca pidió nada y en lugar de quejarse animaba a los otros diciendo que el fugitivo podría aparecer y todos sería liberados – efectivamente, apareció muerto en una letrina pero el coronel ya no quiso dar marcha atrás -. Uno de los guardias de las SS comentó: este sacerdote es realmente un gran hombre. Nunca he visto a nadie como él… Dos semanas pasaron de este modo. Uno tras otra morían, hasta que sólo quedó el padre Kolbe. Aquello se alargaba demasiado y decidieron ponerle fin: una inyección letal. Aquel sacerdote, hijo de alemán y polaca, fue, durante el tiempo que estuvo recluido, una pequeña luz de esperanza en un lugar de desesperación y muerte; igual que lo había sido para 3.000 refugiados polacos, entre los que se encontraban 2.000 judíos, cuando los escondió en un convento cerca de Varsovia tras regresar de Japón y la India donde fundó varios conventos. Treinta años después, cuando Franciszek Gajowniczek asistió a la beatificación de Maximiliano Kolbe, pronunció estas palabras: Sólo pude darle las gracias con la mirada. Yo estaba aturdido y no podía comprender lo que estaba pasando: Yo, el condenado, sigo viviendo y otra persona, voluntariamente, ofreció su vida por mí. ¿Es esto un sueño? [...] no tuve tiempo de decirle nada a Maximiliano Kolbe. Me salvé. Y se lo debo a él. La noticia se extendió rápidamente por todo el campamento. Fue la primera y la última vez que un incidente sucedido en toda la historia de Auschwitz. Durante mucho tiempo sentí remordimiento al pensar en Maximiliano por permitir que me salvase firmando su sentencia de muerte. Pero ahora, al reflexionar, comprendí que un hombre como él no podía hacer otra cosa. Tal vez pensó que como sacerdote su lugar estaba al lado de los condenados para ayudarles a mantener la esperanza [...]

El condenado al que se le conmutó la pena de muerte por no poderlo ejecutar

John H.G. Lee nació en Abbotskerswell, Devon (Inglaterra) y muy pronto dejó la escuela para ponerse a trabajar como sirviente de Emma Keyse, en la cercana aldea de Babbacombe. En 1879, abandonó la casa para enrolarse en la Royal Navy y, tras pasar unos años en la cárcel por robo, en 1884 regresó para volver a trabajar para Emma Keyse. La mañana del 15 de noviembre de 1884 aparecía el cuerpo de Emma Keyse con la garganta seccionada, tres heridas en la cabeza y parcialmente quemado. Como era de esperar, las sospechas cayeron en el servicio y, concretamente, en John Lee; ser el único hombre en la casa en el momento que se produjo el asesinato y tener una herida en el brazo fueron motivos suficientes para declararle culpable. El 23 de febrero de 1885, fue sentenciado a ser ahorcado en la prisión de Exeter. James Berry, el verdugo del penal, probó la trampa en el cadalso y verificó que todo funcionaba correctamente, pero en el momento de la ejecución el mecanismo falló… una, dos y tres veces. La ejecución fue aplazada y, posteriormente, el secretario de Interior, Sir William Harcourt, conmutó la pena de muerte por la cadena perpetua. Tras 22 años, y varias apelaciones, John Lee fue liberado. En aquel momento se perdió la pista de John Lee, aunque parece ser que pudo abandonar el país para trasladarse a EEUU donde continuó su vida en el anonimato. Se cree que John H.G. Lee murió el el 19 de marzo de 1945 en Milwaukee donde apareció una tumba con su nombre y año de nacimiento. Él fue “el hombre que no pudo ser ahorcado“.

Alexander Selkirk

                                                  Alenxander Selkirk
                                                     Archipielago Juan Fernández


Frecuentes historia es más extraña que la ficción, y ninguno más que en la historia de Alexander Selkirk.: el de la vida real Robinson Crusoe Nacido en 1676, el séptimo hijo de un zapatero, Alexander Selkirk creció en Lower Largo, Fife. A la edad de 19 años se encontró en problemas con la Sesión Kirk después de engañar a su hermano de hacerle beber el agua del mar como resultado de una pelea familiar. Antes de que su caso fue escuchado, Selkirk huyó a la mar con la esperanza de hacer fortuna a través de corso (legalizado la piratería en los enemigos del rey) contra buques españoles frente a las costas de América del Sur. En pocos años su habilidad en la navegación condujo a su nombramiento como Maestro Vela en las "Cinque Ports", una pistola de dieciséis, noventa corsario tonelada. La expedición fue un desastre. El capitán de la nave era un tirano y después de unos pocos batallas navales con los españoles, Selkirk temía que el barco se hundiría. Por lo tanto, en un intento por salvar su propia vida le exigió ser puesto en tierra en la isla de al lado se encontraban. En septiembre de 1704, Selkirk fue náufrago en la isla deshabitada de Más a Tierra (hoy conocido como Robinson Crusoe Island), más de 400 millas de la costa oeste de Chile. Se llevó con él un poco de ropa de cama, un mosquete y el poder, algunas herramientas, una Biblia y el tabaco. Al principio Selkirk simplemente leer su Biblia en espera de rescate, pero pronto se hizo evidente que el rescate no era inminente. Se resignó a una estancia larga y comenzó a hacer vida en la isla habitable con sólo las ratas, cabras y gatos de compañía en su vigilia solitaria. Después de varios años de aislamiento, dos barcos en la bahía sacó de la isla. Selkirk corrió a la orilla, al darse cuenta un poco tarde de que eran españoles. Su equipo de salida despedido, lo que le obligó a huir para salvar su vida, aunque se las arregló para evadir la captura y finalmente los españoles fallecidos. Finalmente el 1 de febrero de 1709, dos corsarios ingleses cayeron en alta mar ancla. Alexander encendió la señal de fuego para alertar a los barcos, que envió un equipo de salida más bien sorprendido de encontrar un 'Wildman' vestido con pieles de cabra. Cabe destacar que los corsarios piloto fue William Dampier, que había dirigido la expedición original de Selkirk y fue capaz de responder por el "Salvaje". Selkirk había pasado cuatro años y cuatro meses de aislamiento en la isla, sin embargo, parecía estable cuando fue encontrado. La experiencia había, de hecho, le salvó la vida. De William Dampier se enteró de que había hecho lo correcto al dejar el 'Cinque Ports ", que se hundió frente a la costa del Perú con toda su tripulación se ahogó excepto el capitán y otros siete hombres, que habían sobrevivido sólo para ser capturado y se deja pudrirse en una cárcel peruana. Selkirk re-inició su carrera como corsario y dentro de un año él era el dueño de la nave que lo rescató. En 1712 regresó a Escocia £ 800 más ricos, y sorprendió a su familia mientras adoraban a Kirk en el Largo. Se hacía tiempo le había dado por muerto y se maravillaban de que él estaba vivo, y menos aún con vida en sus ropas finas, oro y encajes. En 1713, publicó un relato de sus aventuras, que eran de ficción seis años más tarde por Daniel Defoe en su novela ya famoso:. 'Robinson Crusoe' Selkirk, sin embargo, nunca pudo adaptarse a la vida en la tierra, y, en 1720, un año después de que fue inmortalizada por Defoe, se unió a la Royal Navy para morir de la fiebre de la costa de África.

jueves, 25 de octubre de 2012

La chocolatina que descubrió el microondas

Percy LeBaron Spencer, un ingeniero estadounidense nacido en 1894, que en 1941 trabajaba en la compañía Raytheon. Allí se producían magnetrones, que son dispositivos que transforman la energía eléctrica en energía electromagnética en forma de microonda, para generar señales de radio para su uso en el radar. Spencer mejoró el proceso de fabricación de los magnetrones permitiendo el aumento de número de unidades producidas diariamente de manera significativa. La Marina de Estados Unidos le premió por ello. En la foto, Y entonces llegó el momento clave de esta historia, que sirvió de chispazo para que cambiara la vida de muchos de nosotros, que todas las mañanas calentamos el café en un microondas. Era el año 1945 y Spencer estaba cerca de un magnetrón en funcionamiento cuando se dio cuenta de que una chocolatina que tenía en su bolsillo se había derretido. Después de algunas pruebas adicionales para comprobar que sus sospechas con respecto al microondas iban por buen camino, comenzó el desarrollo del electrodoméstico que todos conocemos hoy y que llegó al mercado un par de años después. Un gran hombre, Percy Spencer, no solo por el episodio del microondas, sino porque demostró de manera sobrada a lo largo de su vida su capacidad, acumulando unas trescientas patentes durante sus trabajos para Raytheon.